viernes, 24 de mayo de 2019

Montessori 2

Los seres humanos, desde que nacemos, pasamos por diferentes estadios o etapas evolutivas.

Cómo Piadget bien dice, el niño es un proyecto de adulto, con pensamientos, emociones y actos que actúan de acuerdo a otras reglas.


Teniendo como guía a Piadget y a sus teorías, nos encontramos con que el ser humano pasa una serie de estadios en los que predominan características muy específicas. Es importante señalar también que para Piadget, los problemas conductuales de los seres humanos adultos, vienen determinados por la permanencia en un estadio y no haberlo superado.



Los estadios son los siguientes:


Sensoriomotora:  Esta etapa se inicia desde el momento en el que el niño nace hasta entorno a los 18/24 meses. En ella, el niño desarrolla principalmente los sentidos (gusto, tacto, visión, oído...) y la

coordinación corporal. Es una etapa con grandes hitos en el desarrollo de la persona, en ella, los niños empiezan a visualizar  y centrar la vista mejor a medida que van pasando los meses, empieza a moverse en el arrastre, posterior gateo y finalmente el caminar. Es una etapa de aprendizaje motriz grueso, por eso, es importante respetar los tiempos de cada pequeño en su desarrollo y evolución de la etapa motora.

Así mismo, dentro de este estadio encontramos una serie de sub-estadios, que tienen unas características especiales:


1. Sub-estadio reflejos simples: Se inicia en el nacimiento y dura aproximadamente 6 semanas. En él se da la presión palmar (el peque cierra la mano instintivamente cuando algo se le acerca a la mano), la succión y por último, la vista, que siguen algo que les interesa con los ojos. Al final de esta etapa, además, los denominados reflejos simples se vuelven intencionales, es decir, el niños los hace porque quiere.




En esta etapa es importante producir un estímulo visual en los más pequeños, sirven de gran ayuda  los contrastes en blanco y negro, formas y figuras geométricas, y estimular el tacto, usando diferentes materiales para que el niño los toque, una pluma, seda, tejidos de ropa que sean diferentes, producen estimulación e interés en los más pequeños.


2. Sub-estadio de primeros hábitos: Se inicia con la finalización del anterior y dura hasta los 4 meses del niño aproximadamente. Se trata de la repetición de un movimiento involuntario.





3. Sub-estadio de Hábitos secundarios:  Se inicia entorno a los 4 meses y acaba a los 8. Así como en el anterior, el acto de repetición de un movimiento no venía dado por ninguna motivación, en este estadio el niño repite porque que le ha producido una sensación placentera. Por ejemplo, acariciarse el pelo, chuparse un dedo del pie, tocarse una determinada parte del cuerpo, o acariciar un objeto repetidamente. Es uno de los estadios más importantes de la infancia, ya que en él aparece la lógica. El niño, tras varias repeticiones, acaba por comprender que si le da a un interruptor de la luz, esta se enciende, y si le vuelve a dar, se apaga. Además de ello, el niño cada vez tiene más fuerza y es capaz de alzar la cabeza, y la terminará siendo capaz de sentarse o incluso de comenzar a gatear.





4. Sub-estadio de coordinación: Se da desde los 8 meses hasta el año de edad. En este estadio, que todas las mamás conocemos por la fase de tirar cosas al suelo, el niño está relacionando la vista con la mano. Es decir, relación óculo-manual. A través de tirar objetos al suelo, el niño comprende y experimenta con su fuerza, con la distancia a la que lanza los objetos, el agarre..

Los niños tienen sus primeras metas, y buscan las formas de llegar a ellas. Es importante tener muchísima paciencia en este estadio y permitir que el niño experimente, tire los objetos que quiera (entiéndase por objetos cosas que no se puedan romper, paquetes de pañuelos, pelotas blandas, peluches, cucharas de plástico...) Y dejarle repetir hasta la saciedad.




5. Sub-estadio de la curiosidad. Piadget llama a los niños de esta etapa, pequeños científicos, por su afán de explorar y experimentar con el entorno que los rodea. Se da desde los 12 meses hasta el año y medio de edad aproximadamente. Junto a ello, se inicia y mejora el lenguaje oral. El pequeño intenta superar desafíos con nuevos métodos y técnicas. Es aquí dónde nos encontramos con niños que escalan por sillas, bajan escaleras de culo, arrastrándose hacia atrás o trepando por toboganes. Es importante, en esta etapa, una vigilancia constante pero que no delimite los intentos del pequeño en su exploración.





6. Sub-estadio de esquemas: Va desde los 18 meses hasta los dos años de vida. Se inicia la creatividad del pequeño. Disfrutan especialmente de pintar, ya sea con las manos, lápices de colores... Recortar y romper papeles. Da paso al estadio pre-operacional.

Una estimulación positiva es permitir que el niño pinte, rompa y juegue con diferentes materiales. Por ejemplo, hacer cubitos de colores en verano y que pinten papel contínuo, comprar tijeras de punta roma con diferentes tipos de corte...







Hasta aquí por hoy, el próximo día continuaremos con los estadios de Piadget, y nos iremos introduciendo en la teoría del desarrollo de Freud, para acabar de comprender algunos aspectos que Piadget no toca en sus teorías.

martes, 14 de mayo de 2019

Montessori 1

Hoy en día la educación ha sufrido grandes cambios, conocemos más el cerebro del niño, el por qué hace determinadas cosas y qué lo motiva.


Si además añadimos a ello, el increíble avance en las nuevas tecnologías y el ilimitado banco de recursos e información que tenemos a nuestra disposición, es comprensible que la forma de educar a los más pequeños de la casa haya cambiado tanto.


El estilo de crianza de mis padres fue estricto, y que actualmente se conoce como autoritario. Se caracteriza principalmente por ser exigente, poco comprensivo, tener poca paciencia ante malas conductas...

En contraposición, encontramos el estilo permisivo, que cede ante cualquier demanda de los niños y no marca límites.


Además de estos dos, también son conocidos el estilo negligente, que como bien indica su nombre, consiste en la total despreocupación paterna y el estilo democrático, que es, actualmente, el mejor considerado y el ideal, ya que combina de manera muy acertada, la firmeza y la sensibilidad que requieren los peques.


A pesar de haber vivido un estilo de crianza autoritario, una vez embarazada decidí que yo lo que quería ser era RESPETUOSA, y poder comprender qué necesidades iban a tener mis hijos, sin obviar la parte de los límites y la firmeza.


Así que busqué información de fuentes contrastadas, que me enseñaran a ser respetuosa, el por qué de algunas conductas y qué respuesta es la  adecuada  para ellas. Además de ello, tener conocimiento de las etapas evolutivas del niño, me ayudó a comprender en qué estadio se hallaban y se hallan actualmente, y a tener un poco más de paciencia.


En la próxima públicación os iré adentrando en los estadios evolutivos de los niños y os explicaré en qué consiste cada uno de ellos, cuáles son sus características principales, y cómo podemos ayudarlos adecuadamente.