Hoy en día la educación ha sufrido grandes cambios, conocemos más el cerebro del niño, el por qué hace determinadas cosas y qué lo motiva.
Si además añadimos a ello, el increíble avance en las nuevas tecnologías y el ilimitado banco de recursos e información que tenemos a nuestra disposición, es comprensible que la forma de educar a los más pequeños de la casa haya cambiado tanto.
El estilo de crianza de mis padres fue estricto, y que actualmente se conoce como autoritario. Se caracteriza principalmente por ser exigente, poco comprensivo, tener poca paciencia ante malas conductas...
En contraposición, encontramos el estilo permisivo, que cede ante cualquier demanda de los niños y no marca límites.
Además de estos dos, también son conocidos el estilo negligente, que como bien indica su nombre, consiste en la total despreocupación paterna y el estilo democrático, que es, actualmente, el mejor considerado y el ideal, ya que combina de manera muy acertada, la firmeza y la sensibilidad que requieren los peques.
A pesar de haber vivido un estilo de crianza autoritario, una vez embarazada decidí que yo lo que quería ser era RESPETUOSA, y poder comprender qué necesidades iban a tener mis hijos, sin obviar la parte de los límites y la firmeza.
Así que busqué información de fuentes contrastadas, que me enseñaran a ser respetuosa, el por qué de algunas conductas y qué respuesta es la adecuada para ellas. Además de ello, tener conocimiento de las etapas evolutivas del niño, me ayudó a comprender en qué estadio se hallaban y se hallan actualmente, y a tener un poco más de paciencia.
En la próxima públicación os iré adentrando en los estadios evolutivos de los niños y os explicaré en qué consiste cada uno de ellos, cuáles son sus características principales, y cómo podemos ayudarlos adecuadamente.
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