miércoles, 26 de junio de 2019

Ser madre no sólo es...


Ser la persona más feliz y dichosa del mundo por tener a tus dos pequeños soles en tu vida.


Ser madre es también una sensación de hartazgo, de tener una soga atada al cuello, de ahogo y de desesperación.

De no poder más, de estar saturada de escuchar sólo quejas, llantos y que sólo oír decir Mamá, mamá, mamá, mamá, para demandar.


Es tener ganas de coger la puerta e irte, de gritar como una loca, de coger un punch y descargar todo el estrés que esa alta demanda acumula en tu día a día.


De arrepentimiento, de desear no tener hijos, de ansiar la libertad que antes se tenía, de volver al tiempo dónde todo era fácil, sencillo, rápido y en equipo.

De poder disfrutar de un "plan" sin que alguien haga un berrinche, te ponga mala cara o por qué no, sepa ir al baño antes de salir de casa.

Es desear tener tiempos para ti, para poder leer, relajarte o simplemente acicalarte con calma. Es querer tener tiempo en pareja, para hablar o simplemente pasear.

viernes, 14 de junio de 2019

Montessori 4

Empecemos con Montessori, quizás la más conocida de todas las metodologías de enseñanza alternativas que hay.

María Montessori fue una doctora y educadora italiana que consideraba que lo más imporante era conseguir la independencia física y psicológica de los niños, alcanzando el máximo potencial de cada uno de ellos. Se centra, principalmente, en que el niño sea el protagonista de su aprendizaje, potenciando su creatividad e imaginación.Para ello, se realizan entornos estructurados que permiten la autocorreción sin la intervención de un adultos y en el los peques pueden elegir la actividad que prefieran y la van realizando de manera autónoma.





Todos los ambientes Montessori están adaptados a los niños, es decir, son de su tamaño, los estantes están a su altura para que puedan ser autónomos y alcanzarlos, etc.


Para llevar a cabo este tipo de enseñanza en casa, hay que hacer un cambio grande de mentalidad y tener presente una serie de aspectos importantes:


1. Nuestro hogar se debe adaptar al bebé, y no al revés. Olvida las fotos de revista, perfectamente colocadas. El bebé necesita espacio y autonomía para moverse, ello quiere decir, fuera cunas, juguetes sin utilidad y que sólo son trastos, y da la bienvenida a adaptar a las necesidades de tu pequeño. Es decir, convertir el bidé en un lavamanos tamaño mini, al que le puedes incorporar un espejo irrompible y un taburete bajo que haga de mesa para dejar los útiles de aseo personal (toalla, cepillo de dientes y pasta, jabón de manos...) y si los niños son un poco más mayores, facilitarle el acceso con algún tipo de elevador, y dejando a mano todo lo necesario para que realicen de manera autónoma las tareas de higiene personal.



2. El niño es el quién realiza el aprendizaje, a su ritmo y a su manera. La mente debe estar abierta a que se puedan manchar, tocar y explorar. Hay que tener en cuenta que los aprendizajes vivenciales, son los mejores.





3. Los espacios debes estar preparados, es decir, no se debe dejar nada al azar, pues el material servirá de apoyo para que el pequeño realice el aprendizaje. Aunque también es cierto, que podemos aprovechar diferentes coyunturas de la vida, para ampliar conocimientos, sobre todo, aquellos que están relacionados con la naturaleza.

martes, 4 de junio de 2019

Montessori 3

Hola de nuevo a todxs, hoy iniciamos el día con Freud y su teoría Psicosexual. Sí, el nombre no es demasiado bonito, pero en ella, Freud nos describe las etapas que van pasando los niños a lo largo de la infancia, y que nos ayudará a entender por qué los niños hacen algunas cosas y sobre todo, por qué es importante dejar que las hagan.


Empecemos...


Todos las personas, en nuestro desarrollo a la fase adulta, pasamos por una serie de fases, que implican la búsqueda de placer a través de diferentes estímulos. Es decir, hay un algo latente que nos impulsa para realizar un acto, o que es lo mismo, una conducta.


Para Freud, existen 5 etapas, y todas ellas influyen en el correcto desarrollo de la persona. Una de las características principales de esta teoría es que si una persona tiene un conflicto y se queda estancada en una de las etapas, no podrá pasar a la siguiente hasta que la resuelva y que debido a ello, a veces surgen conflictos en la vida adulta.



La primera de las fases es la Fase Oral.

De los 0 a 1 años de vida. La zona erógena es la boca. El bebé siente placer al succionar, ya sea para alimentarse o simplemente por el hecho de degustar o succionar, por ese motivo, cualquier cosa que cogen, se la meten en la boca. Es importante darle al bebé cosas que sí pueda "probar"





Fase anal Se inicia entorno al año y medio de edad y suele llegar hasta los tres años de vida. El niño quiere aprender a controlar los esfínteres, lo que conlleva una sensación de logro e independencia. Es MUY, MUY importante, no avergonzar al niño por alguna fuga o escape y en cambio, premiar los logros. Es importante resaltar que los premios conviene que sean afectivos o cosas para realizar, no materiales.



Fase Fálica: De los 3 a los 6 años de edad. Se caracteriza por el descubrimiento de las semejanzas y diferencias entre los sexos. El niño comprende que el padre es su igual y lo mismo con las niñas. Es una etapa de curiosidad y autoexploración. Los niños se miran y se comparan con los adultos que hay en su círculo más cercano. Es esta fase es del todo normal que los peques se toquen, se miren, quieran tocar y mirar vuestros genitales, y que pregunten qué es el pene, qué es la vulva, para qué sirven, por qué son diferentes, por qué tenemos pechos las mujeres y los hombres no, por qué sangramos al tener la menstruación (si alguna vez lo han visto), etc., la actitud debe ser NORMAL, y explicar con el nombre correcto (no cotorra, ni chichi, ni pito, ni historias), qué es cada cosa y el por qué, siempre adecuándolo a la edad del niño.

Es en esta fase, también, dónde es recomendable explicar a los peques que debajo de la ropa interior no se debe tocar ni le deben tocar (abuso sexual al menor) y que si ello sucede, deben explicarlo a alguien de confianza. Este tema, en específico, lo hablaremos más adelante.


En esta fase también surgen los complejos de Edipo y Electra, que se tratan simplemente de una competición contra su progenitor del mismo sexo, por el amor del opuesto.


Fase de latencia: En esta etapa los impulsos se apagan, ya que interesan más el juego, las interacciones sociales y los retos intelectuales.





Fase genital: Inicia en la adolescencia, entorno a los 12 años y finaliza con la muerte de la persona. Es el desarrollo de los intereses sexuales. Inicia con el interés y sentimientos románticos hacia otra persona y también despierta el interés sexual.


Por último cabe añadir que si el resto de las etapas se han realizado de la forma correcta, según Freud, el adulto será una persona equilibrada y cálida.





En las próximas entradas hablaremos de diferentes metodologías para educar  a los más peques, entre ellos Montessori, Waldorf o Reggio Emilia, que influyen muy positivamente en el desarrollo de los peques..